Dominancia Estrogénica

¿ Te sientes más impaciente que nunca? ¿ Notas los pechos hinchados o has tenido que cambiar la copa de sujetador? ¿ Te han diagnosticado mamas fibrosas? ¿ de golpe, no te puedes poner ese anillo o no te caben los zapatos? ¿ Estás muy cansada? ¿ Tienes contracturas o rampas frecuentemente? ¿ Tienes irregularidades menstruales? ¿ Tus reglas son con sangrado abundante,  con coágulos o duran muchos días? ¿ Te estás engordando y no sabes por qué? ¿ Tienes dolor menstrual? 

Si notas alguno o varios de estos síntomas tal vez estás acumulando demasiados estrógenos en tu cuerpo.

Hemos normalizado que la edad de la menarquia se avance y sea “normal” en niñas de 10 años, que más del 50% de las mujeres tengan síndrome premenstrual,  que la endometriosis sea una enfermedad en auge y día tras día hagamos más diagnósticos ( y por suerte, de forma más precoz), miomas en mujeres cada vez más jóvenes o que  el cáncer de mama afecte a 1:10. ¿ A qué se debe este aumento de estas patologías o procesos  ginecológicos?

La evidencia científica demuestra que un desbalance entre las principales hormonas sexuales femeninas ( estrógenos /progesterona) puede precipitar lo comentado anteriormente. Obviamente, otros factores genéticos, ambientales y circunstanciales pueden influenciar en la aparición de cualquiera de estas condiciones. 

Una dominancia estrogénica prolongada, es decir, que los estrógenos dominen sobre la progesterona, en lugar de estar en un equilibrio armónico, conduce a una mayor  estimulación de los tejidos con receptores para estrogénicos y por lo tanto, mayor crecimiento o proliferación celular, favoreciendo patologías como el cáncer de mama, endometriosis, cáncer de endometrio, enfermedad fibroquística de mama, fibromas uterinos, etc. 

La falta de progesterona para contrarrestar el efecto estimulador de los estrogénos provoca que una falta de bloqueo de la señal de crecimiento celular y conlleva a  un crecimiento celular y tisular anormal.  

Esta dominancia estrogénica puede ser causada por un exceso relativo de estrógenos o por una disminución de los niveles de progesterona (hiperestrogenismo relativo). 

Estamos ante un problema de salud importante del mundo industrializado que puede llegar a afectar a casi el 50% de las mujeres >35 años. 

Causas más comunes de dominancia estrogénica

  1. Obesidad: La grasa tiene una enzima para convertir las hormonas suprarrenales a estrógenos. Entre más grasa se consuma, mayor conversión a estrógenos
  2. Estrés: Es estrés causa fatiga de la glándula suprarrenal y disminución de progesterona
  3. Exposición a xenoestrógenos o disruptores endocrinos ( ya desde la vida intrauterina)  presentes en productos de higiene personal, del hogar, plásticos, pesticidas etc. 
  4. THS ( terapia hormonal sustitutiva) sin las indicaciones adecuadas. 
  5. Causa orgánica que produzca una sobreproducción de estrógenos como los tumores o quistes de ovario
  6. Enfermedades hepáticas afectando al metabolismo de los estrógenos y haciendo que estos se acomulen. 
  7. Dieta: cafeína, azúcares, ultraprocesados, alcohol, trigo, lácteos de vaca, carne roja en exceso. 
  8. Fitoestrógenos
  9. Deficiencia de vitamina B6 y magnesio: necesarios para la neutralización de los estrógenos en el hígado

Para mejorar esta condición y sus posibles consecuencias a corto y largo plazo será necesario un abordaje integral, para corregir los síntomas que estés padeciendo, evitar que progresen y erradicar el motivo o los motivos que estén generando el desbalance.  

No deberíamos limitarnos a conformarnos con un tratamiento hormonal al uso  que más allá de poner un “parche” al “ahora”  no nos ayudará a prevenir la patología del mañana. 

En mis consultas de ginecología podremos tratar todo esto. ¡Contáctame ahora! 

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