Relaciones Sexuales y Embarazo

La búsqueda de embarazo siempre se inicia con ilusión. Pocas veces nos preparamos para que esa búsqueda se alargue más de lo esperado.

Cuando pasan los meses y el embarazo no llega, empiezan a generarse emociones de miedo, frustración, impotencia.

Todas esas emociones afectan a todas las esferas de nuestra vida. Nos afecta en el trabajo, en la vida familiar. Afecta a nuestras relaciones sociales (¿cuántas nos hemos alejado de amigas embarazadas o con bebés?) Y también nos afecta como pareja. Es un camino difícil que puede unirnos mucho, si lo basamos en la comunicación asertiva y empática, o por el contrario, también puede alejarnos.

 

¿Cómo afecta a las relaciones sexuales?

Al principio suele ser algo positivo para nuestras relaciones sexuales. Puede incluso potenciar nuestro deseo. Pero con el paso de los meses, acabamos por limitamos a coitos que finalizan con la eyaculación masculina y nosotras con las piernas en alto (que sabemos que no sirve para nada, pero lo hacemos igualmente por si acaso).

Las personas buscamos mantener relaciones sexuales con una finalidad o motivación. Estas motivaciones son muy variables de unas personas a otras y cambiarán a lo largo de nuestra vida. Algunos ejemplos son la búsqueda de placer, de intimidad y vinculación emocional con la pareja o la sensación de atracción y atractivo. Cuando empezamos a buscar embarazo, cambia nuestra motivación principal. La erótica de la pareja se centra ahora en un único objetivo: concebir. Esto puede llevarnos a mecanizar los encuentros, obsesionarnos y obligarnos a mantener relaciones eróticas, aunque no nos apetezca.

La erótica de la pareja se centra ahora en un único objetivo: concebir.

El abordaje sexológico va a ser muy individual a cada caso, porque depende de muchas variables: el estado emocional de cada miembro de la pareja, cómo os está afectando el proceso como pareja, los valores y creencias individuales sobre la concepción, el ser madre/padre y la erótica, etcétera.

Sin embargo, hay algunos puntos que nos pueden ser de utilidad a nivel general:

  • Buscar información sobre el proceso de concepción y fertilidad. Aunque socialmente no estemos acostumbradas a oírlo, es muy común no quedarse embaraza a la primera (ni a la segunda, ni a la tercera). Incluso recurrir a técnicas de reproducción asistida es muy común y no es un fracaso. Aceptar esto y reconciliarnos con nosotras mismas es el primer paso para la gestión de las emociones durante la búsqueda.
  • Dar espacio y permitirnos tener menos deseo. Las emociones generadas cuando el embarazo no llega van a afectar a nuestro deseo erótico. Es normal que no tengamos ganas de relaciones sexuales. La satisfacción sexual no suele estar en la cima de la pirámide de prioridades. Ahora mismo, concebir es más importante. Si el resto de necesidades no están resultas, el deseo no va a fluir. Permitámonos y respetemos no sentir el mismo deseo.
  • Conocer nuestro ciclo menstrual y reconocer nuestra ventana fértil puede darnos la posibilidad de modificar nuestra motivación erótica en determinadas fases del ciclo, desvinculándolo de la concepción. Somos fértiles unos 6 días al mes aproximadamente (las 24 horas que vive nuestro óvulo y hasta 5 días que pueden sobrevivir los espermatozoides en el cuello del útero esperando la ovulación). Si sabéis reconocer cuando no sois fértiles (con el método sintotérmico, por ejemplo) os quitareis de encima por unos días el peso de la obligación de mantener relaciones sexuales para concebir. Sin esa presión puede que reaparezcan otras motivaciones, como darnos placer a nosotras mismas o en pareja o buscar la intimidad y conexión emocional con nuestra pareja.
  • Recordad que nos relacionamos eróticamente con nuestra pareja por muchos más motivos que concebir. Darle más valor a nuestro deseo, placer y satisfacción más allá de la reproducción nos ayudará a disipar un poco la mecanización y obligación de los encuentros.
  • Cultivar la pareja más allá del objetivo común de tener un bebé. Aunque ahora todas vuestras energías se concentren en este objetivo tan importante, sois mucho más que esto. Buscad tiempo para hacer aquello que os gustaba. Disfrutad de ratos a solas. Comunicaos mucho. Es muy habitual que nos sintamos solas en el proceso. A veces no nos damos cuenta de que al lado podemos tener a nuestro mayor apoyo.

Si tienes dudas o necesitas que te asesoremos en este proceso, escríbenos. Estaremos encantadas de acompañarte.

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